miscelaneas | Civil | Familia

CÓRDOBA: SEPARADA PERO CON OBRA SOCIAL

         Una mujer, paciente oncológica, consiguió que la obra social de Camioneros le acepte la afiliación como titular para mantener la cobertura médica que tenía.

         Una mujer paciente oncológica se había quedado sin cobertura de la Obra Social de Camioneros (Osccpta) tras separarse del marido, el socio titular, pero logró ser reincorporada para continuar con su tratamiento para el cáncer. Desde el Programa de Acceso Comunitario a la Justicia Atajo intervinieron para que la obra social le aceptara transferir sus aportes como empleada en una empresa de limpieza para conservar la cobertura médica con la que venía tratando su enfermedad.

         “Cuando mi marido se fue de casa, hicimos un trámite para que yo siguiera incluida en la cobertura del grupo familiar, y pude así continuar con el mismo médico que me había operado por el cáncer en la Clínica de la Familia, yo me sentía muy contenida por ese médico”, contó  Gladys.

          “Pero un día, él (por su ex) decidió borrarme, darme de baja, sin avisarme me sacó de la obra social. Yo fui a pedir pasar mis aportes como empleada de una empresa de limpieza, pero desde la obra social me negaron esta posibilidad, por eso recurrí a Atajo”, detalló la mujer.

            Fue así que desde el programa de acceso comunitario a la justicia para personas en condición de vulnerabilidad, gestión mediante, lograron que nuevamente incluida en la Obra Social de Camioneros, y que pueda con los aportes de su propio empleo continuar como afiliada de Osccpta.

            Por el cáncer de mamas, a Gladys le practicaron una mastectomía y le retiraron las cadenas ganglionares.

            Luego de varias sesiones de quimioterapia, continúa con estudios semestrales. “El cáncer está controlado, pero debo cuidarme mucho porque mis defensas suelen estar bajas, pero religiosamente me hago los controles oncológicos y tomo medicación”, relató. Y agregó que mientras estuvo sin obra social, se atendió en el Hospital Oncológico y en el Rawson.

Nicolás Macchione, secretario ad hoc de la Fiscalía Federal N°1 y coordinador de los enlaces de Córdoba de Atajo, narró la importancia de haber podido intervenir para que Gladys recuperara la cobertura médica que tanta falta le hacía. “Cuando estuvo resuelta su situación, siendo ella quien requería ayuda, se ofreció para colaborar en la casita del padre Mariano Oberlin. Eso la describe en su esencia”, valoró.

            “Lo que yo siempre le he dicho a los médicos, es que no soy un número de historia clínica, soy una persona”, finalizó Gladys, quien ya figura como titular en la obra social de camioneros.

              Manos en la masa. Además de trabajar en una empresa de limpieza, Gladys prepara budines para vender y ganarse unos pesos más.

              “Junto a Agustín, mi hijo de 20 años que tiene autismo, hacemos los budines y los preparamos para regalo”, cuenta la mujer que vive en barrio Altos de General Paz. Para estas fiestas, ya tiene 30 encargados, y espera vender muchos más.

               “A mí –cuenta Nicolás- me quería regalar un budín como forma de agradecimiento, pero yo no puedo recibir regalos, entonces acepté comprarle uno. Cuando le pregunté cuánto le debía, ella me dijo que era ‘un abrazo’”. Y Gladys concluyó: “Quiero hacer público el agradecimiento, por la ayuda, la gestión y la contención”.